jueves 19 de noviembre de 2009

El mundo de los sueños "me llama la atención"

No entiendo muy bien, pero ayer él me preguntó: "¿te tapo?" y yo contesté: "PERO QUE, ¿DONDE VIVE?"
Soy poquito sonámbula.

lunes 26 de octubre de 2009

Aplicación

"Eres lindo pero guácala".

viernes 16 de octubre de 2009

Knocking on Blogger's door

O algo en castellano. Verás, ¿qué verás? Estaba a punto de escribir sobre la desventura de recordar sueños insulsos y aburridos, en contraste con la también desventura de no recordarlos.

¿Que qué será peor, que qué será mejor?

Frente a la posibilidad de empezar a escribir sobre ese tema, le di a Ir a la página anterior. Y después de hacerlo, le piqué a Ir a la página siguiente.

Y aquí me tienes, o me tenías, que después de no escribir nada sobre nada, me voy a la home de mis debilidades no superadas...

miércoles 14 de octubre de 2009

"Ai te estás"

"Orita vengo, nomás que se vaya la indeseable".


(Perdón, esto aquí escrito nomás yo lo entiendo).

(Ando de malitas).

lunes 5 de octubre de 2009

Crónica mal hecha sobre mi dengue classy

Los mosquitos siempre han sido mis clientes, que dizque tengo la sangre dulce y eso les gusta (no me la creo, con tanto mal-humor y mentadas de madre al por mayor, ¿de veras la tendré no amarga?) Entonces un día normal, un miércoles para jueves, o sea una madrugada, usé una pijama y partí al "mundo de los sueños".

Como había tomado una siesta en la tarde, pensé que por eso no podía dormir y eso me tenía preocupada porque los jueves tengo que levantarme a las 6:20 aproximadamente para poder llegar a tiempo a mi trabajo. Y si la noche del miércoles es turbulenta y mis ojos se mantienen pelones no es un buen augurio de que el jueves vaya a tener  rendimiento. 

Total, mal sueño, la pijama me lastimaba las costillas, sudaba, cuando por fin pude dormir, tuve la siguiente pesadilla:

Iba a una selva llena de charcos y maleza gigante a buscar la casa de una amiga. Cuando por fin la encontraba, a la casa, ella no estaba allí. La esperé y, como hay confianza, busqué algo entre todos sus triques. Estaba en esto, cuando su mamá llega, me descubre y me regaña. Le di excusas: "soy amiga de su hija, y me tomé la libertad de pasar... jeje, jiji, qué bonitos vestidos los de su hija", etcétera.

¿Gran pesadilla? A lo mejor los decepcioné. El caso es que con la vergüenza, desperté y descubrí, a las cinco de la mañana, que me dolía la cabeza (y es que cuando algo me da pena me duele la cabeza). 

Así, le achaqué el dolor muscular a mi pijama, el dolor de cabeza a la pesadilla y a la fiebre le resté importancia. Me fui a trabajar.

A las 11 de la mañana, de regreso y como mi trabajo está muy lejos de mi casa, ahí me vinieron los meros achaques diabólicos. Qué dolor de nalgas, de piernas, de abdomen, de brazos, de espalda, de articulaciones. Pero más: de cabeza, "nomás la frente y la cuenca de los ojos", nomás.

Y como enfermito no le gusta estar a nadie, yo me lavaba el cerebro: "es psicológico, es psicológico, ya no la hagas de pedo".

Pero más pasaba el tiempo y yo no llegaba a mi casa y más me dolía todo. Unas lagrimitas se me escaparon y ay qué pena por ello porque, ¿a quién le gusta que los demás los vean llorando?

Para cuando llegué, mi tía visitaba a mi abuelita, (que vive al lado de mi casa) con dengue. Y ya para ese entonces ya me estaba convenciendo de que lo mío era lo mismo. Dengue, no lomismo. 

Me quejé amargamente y luego vino la visita de mi primo el doc. Le conté los síntomas, me tomó la temperatura (39.5º) y como no es sorpresa que ahorita todo mundo anda dengueado, me recetó lo que ya sabía y descanso.

Todo el jueves lo pasé muy del nabillo, fiebre con escalofríos, mucho dolor de cabeza, cuando por fin se me quitaba la fiebre, sudor y más sudor.

El viernes pensé que Pablo iba a venir a visitarme, pero me dijo que se sentía mal, que le dolía el cuerpo y la cabeza. Mmmmta. ¿Y si tiene dengue?

Mismo viernes los síntomas no fueron muy diferentes, fiebre y dolor de cabeza que no se quita. Pérdida del apetito (y es que normalmente yo como bestialmente). Nomás en puro prender y apagar la tele me la pasé, y eso que casi ni la veo. Casi. El viernes ya tenía punzadas en el estómago, y yo pensé: "ha de ser por tanto paracetamol" (luego supe que no era por eso, sino por las mismas bondades del dengue clásico). Mismo viernes descubrí que si me bañaba muchas veces me sentía mejor. Luego la vecina, que es de Jamay, le dijo a mi mamá "es malo bañarse mucho cuando se tiene dengue", y yo busqué en internet algún sustento a ese chisme y resulta que no encontré más que puras repeticiones informativas sobre el dengue. Como escritas por puras personas a las que nunca les dio. Por eso escribo esto, pues, "en venganza".

Así que seguí bañándome muchas veces. 

El sábado, para variar, también me dolió la cabeza. En la mañana y la tarde también prendía y apagaba la tele. Me enteré de que todos los gatos al nacer tienen los ojos azules, de que si tienen tres colores de pelo son hembras y de que es mentira que sólo vean en blanco y negro, entre otros datos (y es que, ai disculpen, pero nunca he tenido gatos y soy ignorante sobre muchas de sus cualidades).

El sábado entonces, ya no me la pasé tan mal todo el día porque, no sé por qué, pero estuve de mejor humor. En la noche Pablo me trajo una pizza de peperoni y me supo amarga. Bú. La Coca, amarga. La sangría, amarga. El aderezo, amargo. El chile, picante. Eso sí me gustó.

Se quedó a dormir en mi casa y vimos la película de Kamikaze Girls y creo que a él no le gustó. Je. Tengo inmunidad y como estoy enferma él se puede quedar a dormir. 

El domingo, otra vez, despertar con el pinche dolorón de cabeza y ahora salpullido-sarpullido en todo el cuerpo, casi no se nota y da comezón leve. Más paracetamol. Desayuné barritas Marinela (anuncio chafa, pinche Marinelabimbo de chet), con la novedad de que lo dulce no me sabe amargo, ¡oh!

Con ese descubrimiento, mismo domingo Pablo fue a buscar algo de comer a Sierra Madre (calle comercial). El con su carne asada, que me gusta mucho pero que nomás no me iba a saber bien, y a mí me trajo un biónico (plato de frutas con yoghurt y cereales, para los que no entienden qué pex con eso). Sabía rico y no pude acabarme ni un tercio (es que era de más de un kilo, no mame).

Más siestas y luego me sentí de la reputísima y me puse a llorar. Luego, con las paracetamoles se me quitó el llanto y más o menos el malestar, y fuimos a comprar helados.

Luego se fue a su casa.

Hoy es lunes. Igual, desperté con el dolor de cabeza. Desayuné más biónico, ya casi me lo termino. Mi abuelita está que se la lleva la riata, pobrecita ella, yo qué, yo ando faroleando con que "ay ay me siento mal". 

Y como ahorita ya no tengo mucho dolor de cabeza y estoy en la etapa sudatrón, que es la buena, no la del frío en todo el cuerpo, me puse a escribir este pergamino sobre mi "cuadro clínico" y como sé que en mi city y mi estado y mi país está tan DENSO esto del DENGUE, a lo mejor a alguien le sirve leer mi historia, ay, sí, "mi historia", y deja de asustarse y tener ideas de que se va a morir... Aunque sí se va a morir, pues.

Entonces, ya quiero sentirme bien para poder salir de mi casa, para tener ganas de arreglarme, para no tener que estar en la cama tanto tiempo, bla bla bla, para ser "gente de bien", o de mal, para todo eso que ya se sabe que se desea sin dengue. "Ver el fut y bailar" (¡no!).

Ahila.


viernes 4 de septiembre de 2009

Nadie hablará de nosotras cuando hayamos muerto

¿Ustedes vieron esa película?

Yo no, pero qué nombre, qué carácter. Es como "Muerta por dentro, pero de pie... ¡como un árbol!" con la voz de Ofelia Guilmain (es increíble cómo me acuerdo del nombre Ofelia Guilmain, sin google, y cómo no sé explicar con mis palabras lo que es una célula o un protozoario —protozoo, qué elegancia—).

A su vez, es como "Mil nubes de paz cercan el cielo, amor, jamás dejarás de ser amor", que es una película de Juan Carlos Rulfo, que dicen que de tema gay. Yo no sé, yo no la vi. Pero así.

O como "Un impulsivo y loco amor", qué talante. O como ésta que me gusta mucho y tampoco vi: "Devorador de pecados" (The Order, su título original).

Así la sucesión de momentos-títulos de película, para vivir y para dormir. Ahora que tomo el macrobús y llego allá, de donde da la vuelta el aire (título de una canción de Mercurio, que tampoco escuché), me pongo bien pensativota.

Entonces le sigo, es que ya no quiero escribir sobre eso (excusa práctica y así sienten que "oh, cuánta continuidad en el texto de esta tipa"): Resulta que soy maestra de artes en una secundaria técnica, y que siento como el gur-gur de que LA GENTE (a que se incluyeron y les dio coraje) dice: "la educación pública está de la chingada porque Elba Esther Gordillo NO (o sí) vale verga y los maestritos pendejos y el conductismo y yo a mis hijos los voy a meter al Instituto de Ciencias mejor y..."

Pero a mí sí me quieren mis alumnos. Yo sí quiero a mis alumnos. Postear esto es antinatural, porque sí me gusta mi trabajo en la época en que ya se usa estar quejándose nomás, de trabajos de fantasía y trabajos nefastos. Sí con mucha razón esos últimos, pero yo digo: ¿cuál es el pecado de que yo sí me divierta y no sea una culerita y sí me guste mi trabajo elbaesthergordilleado y sí lo intente hacer bien y hasta me gusten algunos librillos o copias fotostáticas sobre pedagogía? Ya no voy a ser cool porque de dar clases a los cuarentones, luego a los que fueran, luego a los egresados de prepa, pasé a los chicos de secundaria, y no crean que no noto cuando se me quedan viendo con cara de: ¡qué hueva, cómo aguantas a esa horda de adolescentes apestosos?

Pero no, digo... la finalidad del curso es que los alumnos fortalezcan la creatividad, percepción y sensibilidad mediante la identificación y el manejo de los elementos básicos del lenguaje visual ligdos a la figuración. Fomentar el desarrollo de la sensibilidad estética, así como la construcción de una mirada crítica. Pues así, con esa redacción tan oficialista, ahí me pongo a pensar cómo chingados no los voy a aburrir, cómo remadres les voy a pasar algunas "ondas" y qué se va a discutir, en medio de "maestra, ¿puedo ir al baño?" , "¿lo escribo con lápiz o con pluma?" o "maestra, él está aventando papeles"...

Con todo y eso, no me vean con esa carita de "Uy, mientras yo soy UN ESCRITOR tú eres una MAESTRITA DE SECUNDARIA". Yo lo disfruto, ¿y usted, poeta incomprendido?

martes 25 de agosto de 2009

Si me fijo...

Es más el "lazo emocional" que tengo con este Mimín G. que lo que escribo, ay, sí, "escribo", posteo últimamente.

Va muriendo, pero no se decide a tocar el fin, el fondo. Como esas películas en las que "parece que pasa algo, pero no pasa nada".

Y ahora, para compensar, una foto:

Se me dificulta descifrar por qué mi vecina prefiere
evitar de esta manera las cacas de perro en su pequeño jardín:
botellas con agua.
Cuando yo sea dueña de mi banqueta con pasto, privilegiaré las cacas en lugar del
uso indiscriminado de botellas feas, a las que a veces y de todos modos
los perros cagan y orinan.