Hoy iba en el macrobús (esa porquería). Iba —o venía— leyendo unas páginas en mi asiento pegado a la ventana. Después guardé el libro y un señor a mi lado y de cachucha negra preguntó de pronto y algo ofendido:
—¿Y qué? ¿Estás loca o te haces?
Como no supe qué decir, respondí lo menos lógico:
—No. No estoy nada loca. ¿Y tú?
Entonces él me dijo:
—Ay sí, ay sí... "nada loca". ¿Entonces las guerras qué? Ay sí, ay sí, ¡la democracia!... Pero dices que no estás loca... nada loca...
Entonces pensé que a lo mejor sí estaba loca y que fui injusta con aquello de "nada loca".
Cuando me bajé él rechinó los dientes, y quizá en mi nadalocura me dieron ganas de analizar qué pedo con las situaciones molestas en mi vida. Pero esa es otra historia diferente u "otra guerra".
Conclusión: Ay sí, ay sí, ¡la democracia!
P.D.: Si eres un anónimo que dejas unos puntos suspensivos como comentario, me excito.
Mostrando las entradas con la etiqueta ay sí ay sí la democracia.. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta ay sí ay sí la democracia.. Mostrar todas las entradas
miércoles, 13 de enero de 2010
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
